Me
dices ven y me conduces a páramos yermos de tu corazón, me dices ven y
las puertas que abres son a desiertos en medio de la nada, me dices ven y
el eco de tu voz se perderá en aquellos lugares que me regalabas.
domingo, 11 de mayo de 2014
A veces sólo necesitas una mano que tome la tuya, una palabra amable, una mirada que te diga que todo mejorará. Pero justamente eso que necesitas pocas veces llega.